22 jul, 2019

25 de julio, Catedral de Santiago de Compostela

Publicado Por: Simply Galicia En: Nuestras Recomendaciones Comentario: 0 Golpear: 182

Cuando hablamos de Galicia, su historia y sus monumentos, el más destacado y conocido es la Catedral de Santiago de Compostela. Peregrinos y turistas llegan desde todos los lugares del mundo para conocer su historia y belleza sin igual.  Si vienes a Galicia de vacaciones es parada obligatoria. Pero, ¿conoces su origen?

El antecedente más remoto de la Catedral de Santiago de Compostela fue un pequeño mausoleo romano del siglo I en el que se dio sepultura a los restos del Apostol Santiago después de su decapitación en Palestina (año 44 d.C) y tras su traslado por mar hasta las costas del finis terrae. Durante siglos, la cámara subterránea y la necrópolis que la rodeaba fueron asiduamente visitados por una pequeña comunidad cristiana local.

En el año 813 se produjo el milagroso descubrimiento de las reliquias del Apóstol bajo la maleza del Monte Libredón. Las encontró un ermitaño que vio allí signos celestiales. Avisado por el obispo de Iria Flavia, el rey astur Alfonso II mandó a levantar una primera capilla de piedra y barro junto al antiguo mausoleo. Este templo recibió en el 834 un Preceptum regio que lo convertía en sede episcopal y le otorgaba poder sobre los territorios próximos. 

 A su alrededor, buscando su protección, comenzaron a establecerse los primeros pobladores y grupos monacales de benedictinos encargados de la custodia de las reliquias. Eran los primeros pasos de la futura ciudad de Santiago de Compostela.

El rey leonés Alfonso VI y el primer arzobispo de la ciudad, Diego Gelmírez, impulsaron de tal manera la Catedral, la vida urbana y las peregrinaciones, que puede hablarse del siglo XII como el de mayor esplendor de la historia compostelana. Esta vez no se conformaron con un santuario que albergase las reliquias, sino que diseñaron una gran catedral de peregrinación siguiendo el estilo que se extendía por el Camino de Santiago. 

Por ella desfilarían los mejores constructores del Románico hasta llegar al Maestro Mateo, autor de los últimos tramos de las naves, las torres defensivas del oeste, la cripta y, sobre todo, del Pórtico de la Gloria.

Ven a descubrir esta maravilla del románico con Simply Galicia

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